“LA MODA ANDALUZA TIENE MUCHAD ASIGNATURAS PENDIENTES, SOBRE TODO VALORAR LO NUESTRO”, PABLO RETAMERO.

“LA MODA ANDALUZA TIENE MUCHAD ASIGNATURAS PENDIENTES, SOBRE TODO VALORAR LO NUESTRO”, PABLO RETAMERO.

Pablo Retamero: “La moda andaluza tiene muchas asignaturas pendientes, sobre todo valorar lo nuestro”

Pablo Retamero y Juanjo Bernal cuentan con una trayectoria de más de veinte años en el sector de la moda. Juntos cuentan con su propia marca, bajo su nombre, especializada en novia y flamenca, y Cloe, de diseño de fiesta e invitada.

¿Cuándo inició su trayectoria en el sector de la moda?

Como diseñador, empecé hace casi veinte años. Yo estoy relacionado con la moda desde la cuna, ya que mis padres tenían una empresa textil en Espartinas. Después me formé en una escuela especializada en Sevilla y terminé mis estudios en Madrid. Al acabar, trabajé para otros diseñadores donde me nutrí de todo y más. Sobre todo, en Inditex, donde aprendí muchísimo, especialmente del tema empresarial. Es verdad que en las escuelas de moda se aprende mucho diseño y patronaje, pero para el ámbito empresarial nos preparan menos. Después de realizar estas prácticas, puse en marcha mi propia firma.

Dice que falta formación en el ámbito empresarial, ¿un diseñador tiene que aprender a ser empresario?

Es una asignatura fundamental, y cada día más. Todos los días salen muchos diseñadores, muchos creativos, pero hay poca estructura empresarial, y creo que ese es uno de los problemas de la moda en España actualmente. Y parte de esa base, de que mucha gente no está preparada para llevar una empresa. Son grandes creativos, pero no saben sacar adelante un proyecto empresarial, y ese es el gran problema hoy en día. Las dos cosas tienen que ir de la mano.

¿Qué asignatura tiene pendiente el diseño en Andalucía?

La moda andaluza tiene muchas asignaturas pendientes, sobre todo valorar lo nuestro, creo que no le damos el sitio. Partimos de la base de las propias instituciones, que no le dan el valor que tiene, pero nosotros al final tampoco. Es una moda que se tiene de segunda, y que cuando sale fuera de España se le ve el valor que tiene. Por ejemplo, hemos sido fuente de inspiración de los mejores diseñadores del mundo como Giambaptista Balli o Dolce&Gabbana, que se están nutriendo de nosotros, pero nosotros no le damos ese valor.

¿Después de tantos años en el sector, con qué estilo se quedaría: invitada, novia o flamenca?

Nosotros somos dos diseñadores, yo tengo un alma más relacionada con la ceremonia y la novia, la verdad es que es un trabajo que me fascina, me enamora y me hace sentir muy bien. Juanjo, por su parte, es el alma flamenca de la marca. Hacemos un buen binomio por eso, aunque las colecciones son puras de los dos, cincuenta cincuenta.

¿En qué os inspiráis?

Tanto en la de flamenca, como en la de invitada o novia en cada temporada nos inspiramos en algo totalmente diferente. Los viajes son una fuente de inspiración importante, pero si no es en un viaje, es en un libro o en una película, e intentamos, sobre todo en flamenca, que ninguna colección tenga que ver con la anterior. Creo que es fundamental ya que toda la gente que viene a verte a una pasarela busca algo totalmente diferente a la anterior. Aunque siempre con nuestro sello de identidad y nuestra identidad como marca.

¿Para tener identidad propia, hay que huir de las tendencias o está bien nutrirse de ellas?

Hay que nutrirse de ellas, es fundamental. Yo soy un poco friqui de esto, y no me pierdo una pasarela, ni una revista de moda y sigo a los mejores diseñadores internacionales, porque creo que la moda es eso. Aquí en España tenemos un concepto muy equivocado pensado que todo es una copia. Yo defiendo que son inspiraciones, no copias, son cosas que aquí se ve mal. Sí que hay que seguir unas tendencias, la moda está para eso, luego cada diseñador adapta esas tendencias a su estilo y su sello.

¿Cómo es el proceso desde que se idea un diseño hasta que está colgado en la tienda?

Nosotros trabajamos por colecciones, antes hacíamos cuatro colecciones al año, ahora hacemos entre seis y ocho porque hemos cambiado un poco el sistema. Empezamos diseñando uno a uno los bocetos, lo mandamos a producción, que es aquí mismo en el taller. Luego hacemos prototipos, que no es en la tela final, sino en otro material para ver cómo quedaría y si hay que hacer modificaciones. Y a partir de ahí empezados a producir.

¿Cree que al cliente le importa la producción local?

Cada vez más, y a mi me alegra muchísimo. Sobre todo, porque me chocaba que, debido a la ubicación de nuestra tienda, recibimos mucho cliente turista que valora la moda made in Spain y en cambio, las señoras de aquí no la valoraban tanto. Aunque sí que es verdad que cada vez más les dan más importancia que no sean grandes producciones, sino que sea nacido y crecido en nuestro taller.

Otra de las estrategias empresariales de los diseñadores es la comunicación. ¿Si no estás en las redes, si no eres público, no existes?

Aquí hay un poquito de controversia. Es verdad que las redes nos ayudan, y que la comunicación y difusión es muy importante. Pero también es cierto que la clientela nuestra no compra vía redes, aunque está muy bien estar presente ellas. En la moda flamenca, por ejemplo, es muy curioso que los diseñadores que están más presentes, son los que menos venden. En definitiva, pienso que hay que estar, pero no es el eje de nuestro negocio.

¿Y participar en una pasarela?

Sí que es relevante y yo soy muy partidario de participar en pasarelas. Pero también es verdad que necesitamos que las instituciones valoren esa moda. A mi me enorgullece mucho participar en este tipo de eventos, pero sí que es verdad que luego no veo demasiada repercusión. Por ejemplo, aquí no tenemos la relevancia de la moda italiana o la moda francesa, y es que allí les pagan por estar, y aquí es, al contrario. Todo cuesta mucho trabajo, dinero y esfuerzo, por lo que creo que estos aspectos tienen que estar más valorados.

Después de la crisis que se ha vivido en todo el sector, ¿cómo habéis conseguido salir adelante?

Hemos conseguido salir adelante con muchísimo esfuerzo y dolor, quemándonos los ahorros de dieciséis años y a pasito lento. Nos hemos sentido muy desamparados por las instituciones públicas, ayuntamientos y la propia Junta de Andalucía, porque nadie se ha acordado de la moda andaluza. Es verdad que hemos pasado una coyuntura muy dura, que creo que será difícil de superar. Y en especial para la moda flamenca, porque hemos pasado de diez a cero en dos meses.

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